Creo que creer
que te conocía fue uno de los errores más grandes que cometí. Creí saber quién
eras y qué te gustaba, creí saber cómo eras, y fallé. Cometí todos aquellos
errores que persona puede cometer y más. Y ahora me doy cuenta. Pero no
entiendo. ¿Cómo es que paso? ¿Cómo no lo note antes? Me he fijado tanto en ti y
nada veía. Me siento una completa estúpida ahora que noto todo el tiempo que he
desperdiciado. Dos años, ¡joder! Sin embargo, lo que más cuesta creer y
admitir, es que te creí peor persona de lo que eres, y muy probablemente este
confundida de nuevo, creyendo creer que recién ahora te conozco y no es así.
Cuesta creer
que fui tu amiga más cercana y en la que más confiabas. Ahora descubro porque
siempre has tenido fácil la palabra conmigo, porque hablábamos horas sin parar
ni aburrirnos, porque me caías tan bien. Y es qué, en realidad, siempre lo haz
hecho. Es difícil imaginar todo aquello, más no imposible. De a poco me va
cayendo la ficha y mi mente comienza a hacer ecuaciones, sumas y restas, descubriendo
lo que sos.
Me alegra
saber que confías en mí para la mayoría de las cosas, me encanta ser tu
cuadernito, en donde vuelcas tus cosas, desde las más insignificantes hasta las
más serias. Se siente tan bien saber que te vuelvo a tener…
Te prejuzgué,
y ahora lo se.
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