miércoles, 8 de agosto de 2012

Ice-Cream

No era la primera vez que pasaba, pero cada vez que ocurría exactamente eso parecía. Mis piernas temblaban, las rodillas me flanqueaban y me ponía nerviosa. Cada vez que mi cuerpo se comportaba de aquella extraña forma creía que todo el mundo lo notaba y me convertía en algo demasiado transparente. La idea de que todo el mundo tuviera un mínimo indicio de mis sentimientos me volvía loca. Pero así era justamente como él me tenía.
Allí estaba. Bromeando con sus amigos, sonriendo y disfrutando del momento como si fuera el ultimo. Aprovechando cada segundo que pasaba en compañía de sus más cercanos amigos, siendo feliz. Y acá estaba yo. Desaprovechando cada instante que tenía, demasiado tímida y asustada para acercarme. Sufriendo, infeliz, por no poder brindarle todo el amor que tengo. Lo único que hacía era mirarlo, desde lo lejos. Entonces, de un segundo a otro, sus ojos se posaron en los míos, y lo siguiente que vi fue sus labios curvándose. ¿Acaso aquello fue una sonrisa?  Mi corazón latió como un caballo desaforado, demasiado rápido para ser natural. Inmediatamente sentí como la sangre subía a mis mejillas y me ruborizaba, por lo que baje mi vista al suelo, demasiado avergonzada. Me tome mi tiempo para tranquilizarme y volver a ser normal, aunque no fuera posible en mi persona lograr lo último.
Me sorprendió verlo, ahí, junto a mi, cuando alce la vista. Sus ojos estaban enfrente de los míos, observándome  penetrantes. Jamás había visto unos ojos tan marrones. Si antes estaba nerviosa, ahora estaba delirando nerviosismo.

-¿Grace, no? -me preguntó sobre mi nombre. Lo único que pude hacer fue asentir con la cabeza, y tratar de convencerme de hablar de una buena vez.
-¿Quién te lo dijo? -pregunté, realmente sorprendida. Siempre creí ser invisible.
-No es la primera vez que te veo mirándome. -acoto. Jamás me había puesto tan roja en mi vida.
-Lo siento, no fue mi intención, no quería incomodar. -parloteé.
-Ni yo. -murmuro- ¿ Quieres ir a tomar un helado? -pregunto, luego.
-Pero es invierno. -comenté, extrañada.
-Ese es el punto.


No hay comentarios:

Publicar un comentario