domingo, 8 de julio de 2012


Vacío. Así es como siento mi cuerpo. Mi alma esta tan deshabitada que ya no se si vivo o estoy muerta y todo esto es solo una proyección de mi cabeza. El pequeño órgano colorado que yace en el interior de mi cuerpo, por más que tenga a varias personas importantes adentro a quienes cuidar, se encuentra solitario e inanimado. Todas aquellas personas por las cuales siento un profundo afecto desaparecieron y no se donde ir a buscarlas. Tengo miedo y tiritilo de frío. No quiero perderlos dado que las simple idea me aterra haciéndome pensar las cosas más malas de la tierra. Mis ojos están vacíos de tanto llorar; mas son esas lágrimas con sabor a sal y metal, las que recorren mis mejillas cuesta abajo y van dejando su rastro por mi ser, son ellas las que me dan la noticia de que estoy acá y sigo viva. Creo que por ellas, mi corazón, mi alma y mis ojos vacíos es por lo que tengo que luchar. Si no las defiendo y voy a buscar a aquellas personas, ¿quién más lo hará?

No hay comentarios:

Publicar un comentario