sábado, 7 de julio de 2012



Estoy cansada de caminar las calles sola. No se como es que paso, como es que lo perdí. Luche demasiado para echarlo todo al tacho, pero simplemente pasó. No me olvido de cómo lo conocí y cómo es que decidí conocerlo. Hoy en día logro acordarme de todo tan perfectamente que me tortura. Creo que soy la única que tiene esta capacidad de auto-torturarse con un hombre así. Y se que no sos un hombre nada más. Siempre te ame más de lo debido, y hasta hoy lo sigo haciendo. No logro sacarte de mi cabeza. Ya pasaron dos años, mas para mí puede pasar muchos más y todo seguirá igual. Escuche varias veces que debía dejar esta historia que no fue atrás, sacarte de mi cabeza y abrirle la puerta a otras personas. Y créeme cuando digo que lo intente. De verdad lo hice. Primero con uno, después con otro. Siempre era lo mismo. No estoy para amores no correspondidos. No soy una cualquiera que me agarro al primero que se me cruce. Podrá haber mil hombres sobre esta tierra pero mi corazón solo te quiere a vos. Extraño esa época: en la que yo tenía trece, y vos me superabas en edad por un par de meses, estábamos tan enamorados.., nos llevábamos bien y nuestras peleas eran minúsculas. Me encantaba que me discutieras cosas, que me dijeras lo que hacía mal, te pusieras celoso y me cuidaras como si fuera tu  hermana. Eso es lo que me gustaba de lo nuestro: eramos amigos, hermanos, pero yo te amaba. Te quiero para toda la vida. No soporto la idea de tenerte lejos. Ahora casi ni nos hablamos, y las vagas conversaciones que mantenemos me dan tanta alegría... Mis amigas están hartas de oír hablar de vos, pero yo no. Me encantaría saber de ti hasta el día en que deje este planeta. Sos hermoso. No se como hacértelo entender. Vos, aparentemente, no me queres.

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